Los profesionales trans*
son una fuente de apoyo y sirven como ejemplo de futuro para muchas personas.
Gracias a ellos, los menores trans* y personas de cualquier edad logran luchar
contra las imágenes estereotipadas del colectivo generadas por la carencia
de información que hay respecto al tema. Esto logra en mayor o menor medida
paliar la discriminación, la transfobia y eliminar progresivamente ideas
erróneas y mitos que se puedan tener.
Como cualquier otra
persona, las personas trans* pasan por diferentes etapas a lo largo de la vida,
de manera que algunas hicieron su transición antes de entrar en el mundo
profesional, mientras que otras lo hicieron posteriormente; y otras
consideran su identidad más allá de la transición.
A continuación, se expondrán
unas pequeñas biografías de personas abiertamente trans* con reflexiones sobre
las dificultades específicas a las que se han enfrentado, con el objetivo de
ser un ejemplo para otros.
- Kim Pérez Fernández-Figares
Kim cuenta que sus
alumnos reaccionaron con sorpresa y curiosidad ante su transexualidad, siempre
con respeto; y aunque ya no ejerce como docente, sus alumnos siguen
recordándola con mucho cariño. Cuando menciona su salida del armario la
relata como una “liberación” después de una larga autorrepresión causada por lo
que ella llama el “binarismo social”. Fueron las reflexiones feministas
no-binarias las que le ayudaron y, aunque durante un tiempo se sintió insegura,
ya en 1993 con el surgieron de los nuevos derechos reconocidos por la
legislación, se sintió más protegida.
- Ivana López Gay
Ivana relata que ha tenido una aceptación
total por parte de su familia y amigos; y que el ámbito laboral era lo que más
temía, pero no fue el caso, recibió total apoyo de sus jefes y compañeros.
Afirma que nunca ha tenido problemas y que siempre le han animado. Al igual que
ellos, los usuarios del centro donde trabaja, la han aceptado con total
normalidad; y aunque en ocasiones se equivoquen y le llamen por su antiguo
nombre, además de hacerle preguntas respetuosamente, ella se siente bien y les
responde con amabilidad. Cuenta además que algunas familias de los usuarios del
centro le han felicitado y mostrado apoyo; y que otras piensan que es otra
persona. “Me siento muy orgullosa de haberme atrevido a dar el paso”, concluye.
- Àlec Casanova Ferrer
Es un profesor de educación primaria y
activista del Col-lectiu Lamda de Valencia desde 2001. Hizo su transición una
vez hubo aprobado su oposición como maestro y llevar varios años ejerciendo.
Tuvo que enfrentarse al rechazo y la estigmatización de quienes cuestionaban su
profesionalidad al no aceptarse que fuera un maestro trans*. Gracias al apoyo
de los centros escolares en los que trabajó, pudo ejercer en otro centro
mientras completaba su transición. Relata que vivió un trato muy diferente
antes y después de saberse que era trans*.
Àlec afirma que la discriminación era ocultada por una “falsa exigencia académica”, ya que él estaba más que cualificado como para dar sus clases de inglés. Sin embargo, expresa que ha recibido muchos comentarios positivos, tanto de compañeros docentes como de padres de alumnos. Desde su punto de vista, afirma que la mejor enseñanza que puede transmitir a su alumnado es que, al tener un profesor trans*, puede darles información real del tema que se aleja, y mucho, de los típicos estereotipos. A la pregunta sobre cuáles han sido o fueron las mayores dificultades a las que se ha tenido que enfrentar, Àlec responde que ser una persona trans* y ser reconocido abiertamente como tal, hace que muchas veces su visibilidad y su derecho a la privacidad no se diferencien.
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